Donde la Navidad inicia a iluminarse: recorrido por los árboles de Navidad resplandecientes en cinco localidades de Ecuador


 A veces, diciembre deja de ser únicamente un mes y se convierte en un encuentro: la gente se reúne, espera el recuento y comparte el anhelo, hasta que durante un instante todas las miradas se alinean en un mismo punto.

Durante los inicios de diciembre, registramos la encendida del árbol de Navidad en Chacras, Zamora, Yantzaza, Pindal y El Cisne. Esta representa una tradición comunitaria que marca el inicio de la temporada y congrega a familias en sitios públicos. Esta es una cobertura preliminar al evento, que abarca fotos, videos y una conversación en Zamora. Se realizó con la finalidad de mostrar cómo cada comunidad vive de manera distinta la misma celebración, pero con una meta en común: encontrarnos.

Cuando la emoción se prepara en silencio.

Una parte significativa de esta cobertura fue registrar el “antes”, es decir, el momento en que se organizan las luces, se colocan los detalles del árbol y se acondiciona el lugar para recibir a la gente. Durante esa etapa, se puede notar que el encendido no ocurre “automáticamente”, sino a partir de una planificación, coordinación y trabajo previos. Asimismo, es el lugar donde la comunidad se presenta con mayor claridad: personas que se dispersan, arreglan detalles y organizan un sitio compartido para que, por unas horas, funcione como escenario de encuentro. La idea de documentar la preparación permite entender el evento no solamente como un espectáculo visual, sino también como un proceso que se elabora de forma conjunta.

Para ver el levantamiento y la elaboración del árbol, revisa el video en nuestro Instagram: @CronciasDigitales.

La ruta que une luces, gente y tradición.

Chacras: cuando la comunidad y el compromiso coinciden

El encendido en Chacras se realizó en un ambiente animado y acogedor, con la comunidad reunida mientras el espacio adquiría una atmosfera navideña. La ceremonia de encendida se volvió un momento crucial, con presentaciones que brindaron ritmo y calor a la jornada. La Junta Parroquial mostró una presencia notoria en el evento incluso proporcionaron pan y chocolate a los asistentes, lo que transformó la actividad en una experiencia que superó lo visual y fortaleció la convivencia de la comunidad.

Chacras celebró con el encendido del árbol, presentaciones infantiles y autoridades locales.



Yantzaza: el punto donde todos llegan

En Yantzaza, el encendido fue considerado como un acto que modifica el espacio público: lo que se considera un lugar habitual se convierte en un escenario familiar. La tradición reunió a quienes visitan y a las familias, y el ambiente mostró cómo estas celebraciones fortalecen la convivencia local. De igual manera, la jornada incluyó desfiles, concursos y presentaciones, que provocaron que el público se involucrara más y que el evento adquiera un carácter más festivo y dinámico.
Yantzaza celebró el encendido del árbol junto a presentaciones artísticas.



El Cisne: luz, forma y un escenario que habla

El entorno le brindó una tonalidad particular al encendido en El Cisne. La iluminación y el espacio, en el centro de la neblina, la noche y el atardecer, crearon una escena visualmente impresionante. En este lugar, la celebración no solo se experimentó como una actividad de la comunidad, sino también como una experiencia estética, el ambiente, la decoración y la arquitectura se complementaron en una única representación.

El Cisne vivió una experiencia visual marcada por luces y arquitectura durante el encendido.

Pindal: una celebración compartida

Pindal celebró el encendido con arte, comunidad y un momento de reflexión

En Pindal, el encendido se desarrolló como un evento de gran despliegue: la decoración resultó amplia y llamativa, y se logró integrar a la comunidad en un ambiente festivo y animado. La programación incluyó desfiles, caravanas artísticas y presentaciones, lo que aseguró que el público se mantuviera activo y tomará parte durante la noche. Asimismo, se registró la participación de autoridades locales, lo cual expresa el respaldo y la organización territorial. Además, se presentó un sacerdote en un momento de carácter religioso, lo que muestra cómo la celebración en Pindal integra tradición, comunidad y expresión cultural.


Zamora: cuando la Navidad se cuenta en primera persona

En Zamora, además de la fotografía visual del encendido y la decoración, quisimos añadir una visión más humana , la voz de alguien que vivió el evento desde dentro. En el ambiente familiar junto a personas reunidas, la preparación previo al conteo y el cambio súbito en el espacio cuando se encienden las luces llevamos a cabo una breve entrevista con la ciudadana Marianela Charcopa, la cual estuvo presente durante la jornada.

Al momento en que se le preguntó si le gustaría que esta actividad continuara en los años próximos, respondió,  "Sí, cada año". Para ella, la Navidad tiene un sentido que supera lo visual ,  es una época de reencuentro y de familia, puesto que "los que no se han visto a lo largo del año se juntan". El espíritu del encuentro se resumió en su mensaje final donde dijo "Que permanezcamos siempre unidos".”.




Los encendidos de árboles en Zamora, Chacras, Yantzaza, El Cisne y Pindal evidencian que una misma tradición puede cambiar de sitio sin que su sentido se desvanezca. Más allá de las luces, su valor reside en reunir a las personas, ocupar el espacio público tranquilamente y reforzar la integración social. Durante tiempos de rapidez y control de las pantallas, estos encuentros funcionan como una señal indispensable y convierten la plaza en un espacio destinado a rememorar juntos. Por eso, el encendido resulta crucial: no por lo que ilumina, sino por la conexión que genera entre aquellos que lo comparten.




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